VIENTO, FRÍO Y ALTURA, TRES DE LOS GRANDES DESAFÍOS VIAJANDO EN MOTO

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] Ya desde el mismo instante en que dejamos el vientre de nuestra madre y llegamos al mundo tenemos que ser valientes para tomar nuestra primera bocanada de aire, a ninguno se nos enseñó cómo se hacía ni nos dijeron qué consecuencias podríamos tener, pero nadie se niega a seguir ese instinto porque en el fondo sentimos que nuestra propia vida depende de ello. Aunque ser valiente con una conciencia todavía sin despertar parece que no tiene mucho mérito, el verdadero reto es mantener esa actitud desafiante una vez que conocemos los riesgos y podemos prever las posibles consecuencias. Entonces si lo piensas bien y realmente crees que nuestro destino no es esquivar esos instintos y eliges enfrentar nuevos desafíos. Entonces llegas a experimentar lo que realmente significa vivir, te vuelves tan adicto a esas sensaciones y ya no esperas a que la vida te ponga desafíos por delante como tener que respirar por primera vez, ahora sales a buscarlos, ahora quieres correr, nadar, escalar, saltar al vacío, volar... salir a conocer el mundo. Todo es mucho más difícil cuando te enfrentas a lo desconocido, así que para nosotros dar la vuelta al mundo en moto era un desafío desde el primer kilómetro porque la moto con la que íbamos a viajar era prácticamente la primera que tuvimos en nuestra vida, y aún así decidimos conducirla por algunas de las carreteras más hostiles del planeta donde la naturaleza tuvo la oportunidad de mostrarnos su poder. Estos son tres de los grandes desafíos naturales de nuestro viaje y el lugar donde los enfrentamos: · El viento de la Patagonia argentina Desérticas carreteras donde la distancia entre dos poblaciones puede llegar a los 400 km sin ofrecernos refugio alguno frente a un viento que no para. Estás solo contra este monstruo…

SIN RIESGOS NO HAY ÉXITO. (RUANDA)

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] Subiendo el volcán Bisoke a mitad de camino hay un rincón donde los árboles se abren dejando el lugar perfecto para descansar con vistas de pájaro sobre el valle. Entonces lo primero que ves es una marcada línea que dibuja la frontera ente el bosque de los animales y los campos de cultivos de los humanos. Esta línea que parece una serpiente zigzagueando entre los volcanes nos habla de una vieja guerra entre el hombre y el mundo salvaje, y cómo los hombres con sus tanques de cultivos fueron empujando la serpiente hacia la cima de los volcanes acorralando la vida animal y vegetal, hasta casi exterminar algunos de sus habitantes tan únicos como el gorilla de montaña. Pero en estos campos de batalla no solo se libra una guerra sino muchas, y así los cazadores furtivos se unen a la masacre y se vuelven mercenarios que cruzan la línea fronteriza y se adentran en el bosque en busca de un pequeño bebé gorilla, quizás pedido por un zoo en Rusia o una compañía de circo en Europa porque claro... el circo que tiene gorillas recibe más visitas de niños que el que no tiene. Es curioso cuando descubres todas las maneras posibles de empezar una guerra, algunas tan extrañas como simplemente comprar una entrada de zoo para tu hijo. Pero si la ignorancia es un alivio, la conciencia debería ser una responsabilidad. No busques excusas porque no hay que investigar mucho ni viajar a la otra punta del mundo para saber que para que los gorilas de montaña son una especie tan social y familiar como nosotros, y que por ello para secuestrar un bebé gorilla primero hay que matar a todos los miembros de su familia, gorillas adolescentes, hembras y antes que nadie el espalda plateada…

DALTON HIGHWAY, UNA DE LAS RUTAS MÁS PELIGROSAS

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] Muchas veces nos han preguntado si nos aburrimos después de pasar demasiado tiempo viajando, pero la respuesta a esta ocasión siempre sale de nuestra boca de manera tan directa y clara: "nunca". La ruta nos reserva cada día nuevas experiencias para enfrentar y nuevos amigos que recordar, cuando se viaja constantemente no hay día igual al anterior. Pero aún así puede aparecer una rutina que temer. Y no importa que todos los días tengamos que solucionar situaciones como encontrar dónde pasar la noche, decidir en quién confiar, cómo superar una tormenta en las montañas, encontrar refugio antes de que se ponga el sol y la temperatura baje peligrosamente o resolver un problema en la moto en el medio de la nada. Eso es lo que hemos estado haciendo cada día durante los últimos años y las experiencias nos hacen ahora más fácil manejar todo ese tipo de situaciones en el camino. Pero incluso esa rutina puede amenazarnos con aburrirnos durante el viaje... en ese caso también tenemos la solución. Es entonces cuando buscamos un desafío que superar, uno difícil aun cuando a veces nos nos parezca casi imposible o doloroso, porque sólo estos desafíos cortan de forma radical la rutina y llenan de color nuestro recorrido, renovándonos las ganas de seguir. Cruzábamos la costa oeste de EE. UU. para llegar a Canadá uno de los momentos en que sentimos esa rutina, hermosa ruta pero nos faltaba algo, todo iba demasiado bien y parecía muy fácil. Así que cuando llegamos a conocer sobre una estadística que decía que solo el 2% de los viajeros que se dirigen a Alaska se atreven a visitar Deadhorse, el punto más septentrional de América al que se puede llegar por tierra. Alcanzar esa solitaria base petrolera a la orilla del Mar Ártico pasó…

PSICOTERAPIA EN NAMIBIA

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] Namibia es como ese amigo que hace mucho que no ves y que tiene la increíble capacidad para llegar sin avisar en el momento oportuno para decirte a la cara en que te estás convirtiendo, te guste o no. Nosotros llegamos a este país después de casi 4 años viajando en moto por el mundo y atravesarlo fue como una terapia de la que terminamos aprendiendo más de nosotros mismos que de él. Su receta es bien sencilla y empieza como siempre, antes de meter la carne en el horno hay que ablandarla y marinarla. Lo primero que Namibia hace cuando cruzas su frontera es hacerte sentir impotente porque ahora ya no eres tu quien controla la velocidad. Olvídate de ir rápido, sus arenosas rutas se atraviesan a cámara lenta. Entonces después de tan solo un par de días eternos que terminan dejándote exhausto y buscando un lugar donde acampar entre algunas de sus quebradas a orillas del río Orange empiezas a comprender la verdadera inmensidad de este país. Su tamaño equivale al de Alemania, Italia y Reino Unido juntos pero con una población cien veces menor. Pero además de ser un país enorme hay que añadir que aquí no existen las palabras asistencia o urgente, así que calma porque pase lo que pase dependes de ti mismo, nadie va a venir a solucionar tus problemas. Namibia desde el principio te agota y te intimida para causarte vértigo y ver que tan verdaderamente especial eres. Quizás has llegado muy lejos pero pocas veces a un lugar como este. En tan solo una semana Namibia nos transformó en lo que él quería, en un viajero solitario, exhausto y vulnerable en medio del desierto listo para entrar en el horno, es hora de atravesar este país a 40ºC y dejar…

ESTA ES LA MARIPOSA QUE TE HARÁ SENTIRTE RIDÍCULAMENTE PEQUEÑO

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] Si cuando eres pequeño te dieran a elegir un animal con el que quisieras ser identificado cual escogerías? La mayoría se decantará por uno que represente fortaleza, valentía... que inspirase libertad, y así leones, tigres, águilas o más imaginarios como un dragón encabezarían la lista porque desde pequeños nuestro instinto de supervivencia y la sociedad no quiere que nos relacionemos con nada que inspire debilidad, por eso que la mariposa queda relegada a la categoría de los insultos o desprecios cuando la usamos para comparar a alguien con este pequeño insecto. Pero desde que nuestro viaje nos llevo hasta la frontera entre los estados de Michoacan y México a principios de Noviembre la mariposa, en concreto la Monarca, se convirtió en el ser vivo con el que más me identificaba. Fue un instinto el que me empujo a convertir mi vida en un viaje donde la ruta sería mi hogar y el horizonte mi destino, como profesión y objetivo en la vida quería ser viajera. Así que fue imposible no sentirme atraída por esta mariposa que, aun en contra de las reglas más lógicas de la naturaleza, nada más romper su capullo y desplegar sus alas por primera vez empieza una de las migraciones más largas conocidas. Sin GPS, ni consejos ni experiencia previa, este insecto tan pequeño que para muchos pasaría desapercibido y por el que no se apostaría un solo céntimo con tan solo la fuerza de un instinto se atreve a recorrer los más de 5.000 km que separan Canadá con los mismos bosques en México donde tantas generaciones anteriores sus antepasados fueron a pasar el invierno. Quizás la sociedad quiso educarme para convertirme en una herramienta más para que su sistema siguiese funcionando, pero a veces el destino que quieren imponernos no es el…

EL PUEBLO FANTASMA MÁS IMPRESIONANTE DEL MUNDO ESTA EN…

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] No hay piedra más bella que un diamante, capaz de hipnotizar a los humanos para atraerlos allá donde se encuentren. Porque si el ser humano es el rey del mundo animal entonces el diamante lo es en el mineral, y nuestra arrogancia humana, tan cegadora como el brillo de los propios diamantes, nos empuja en busca de esa perfecta combinación confiando en que nos haga destacar en este mundo de egos y capitales que hemos creado. https://www.youtube.com/watch?v=H1_3JFqzmsI&feature=youtu.be   Así que si los diamantes se encuentran en el corazón del desierto más antiguo del mundo eso no nos importa, allí vamos a instalarnos. Y así nació Kolmanskop a principios del siglo XX desafiando las leyes del desierto con el afán de traer a este remoto rincón de Namibia una mezcla de la bohemia de Paris y la industrialización de Alemania. Se construyeron centrales eléctricas, boleras, casinos, salones de baile y de deportes y hasta una fábrica de hielo porque a que millonario no le apetece un heladito o un whisky on the rocks a principios del siglo XX en uno de los lugares más calurosos del planeta. Los mejores vinos de Francia se podían degustar allí y las mejores compañías de teatro hacían el largo viaje que en aquel tiempo significaba llegar al sur de África para actuar en sus teatros. Acoger el primer tranvía de África y la primera estación de rayos X en el hemisferio sur ayudaron a la joven Kolmanskop a tener un destacado lugar en el mundo. Pero la sensación de "nada puede pararnos" que antes se respiraba por sus calles es muy diferente a la que transmite hoy. El desierto no necesito mucho tiempo para que con sus guerreras dunas volviera a restablecer el orden y equilibrio convirtiendo a Kolmanskop en el pueblo fantasma…

GUÍA PARA ENGENDRAR UN HIJO EN EL DESIERTO DE SUDÁN

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] Lo tenemos claro, ante dudas importantes, en momentos de confusión o frente a un gran cambio... vete al desierto. No hace mucho tiempo estábamos cruzando el Sahara por Sudan camino a Egipto para desde allí volver a Europa. Después de 4 años viajando por el mundo en nuestra moto volvíamos al punto de partida, a ratos tristes por acabar una etapa tan importante y de repente ilusionados al recordar que se acercaba el momento de empezar con un próximo proyecto totalmente diferente. Así que aunque África nos había dejado agotados recibimos con brazos abiertos al desierto más grande del mundo porque este era el ambiente perfecto para reflexionar y prepararnos para el shock del cambio. Habíamos aprendido tanto por el mundo  que ahora lo único que necesitábamos era soledad para digerirlo, así que al llegar a Dóngola no dudamos en cruzar el Nilo, (en el último puente que tendríamos hasta casi 800 km después en Asuán) cuando nos dijeron que al oeste del río recién inauguraban una nueva ruta. Allí por cientos de kilómetros apenas nos cruzaríamos con nadie, solo 2 o 3 pequeñas poblaciones sin electricidad ni agua corriente, asentamientos de descendientes nubios que llevan miles de años casi aislados del mundo en la misma orillas del Nilo. Unos oasis perfectos para descansar y encontrar algo de gasolina (teníamos fe que alguien tuviera guardados en su casa unos litros para transformadores de electricidad y que pudiera vendernos... o que nos diesen a cambio de alguna camiseta o unas zapatillas que no necesitaríamos más, el trueque resulta bastante útil y lógico en el desierto). Así que allí fuimos, todo iría perfecto siempre que no nos pasásemos los caminos sin señalizar y camuflados en la inmensidad que nos desviaban hasta ellos. Pero el desierto no es solo ese psicólogo…

HASTA EL FIN DEL MUNDO POR 25 VACAS

[vc_row][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width="2/3"][vc_column_text] Cuando un soñador sabe lo que quiere agarra una maleta y sale a buscarlo. Aun sin idea de los obstáculos que le esperan en ese camino desconocido con solo una sonrisa en la cara a modo de escudo empieza a caminar sin dejar que nadie le pare. Por eso que cuando vimos las playas de Zanzibar llenas de massais no nos pudimos resistir a ir a hablar con ellos y conocer cuál es el sueño que empujo a estos jóvenes para dejar atrás su lejana sabana, su cultura y su gente para venir a estas playas llenas de ese tipo de turistas occidental de ego engrandecido y obsesionados con selfies, una isla controlada por descendientes de árabes que ya olvidaron hablar con los animales y las estrellas porque están aducidos por el virus del comercio y se centran solo en cómo hacer dinero aunque ello suponga a tener que jugar a una doble ética, dinero y bikinis en la playa, velos, rezos y mente cerrada en el resto de la isla. Llegar a conocer las historias personales de gente tan diferente que se cruza en nuestra camino se convierte en una adicción. El massai cambia la lanzas con las que defienden su ganado de las fieras salvajes de la sabana por pulseras que vender a los turistas, pero en su mente siempre esta el mismo objetivo, las vacas. Porque cuando empezamos a hablar con ellos entendemos que su viaje a esta isla del sur tiene una misma motivación para cada uno de ellos, el conseguir el dinero para poder comprar 25 vacas, (15 para la dote que ofrecerán al padre de la chica con la que quieren casarse y 10 que supondrá el mínimo que necesitan para empezar una nueva familia). Estos jóvenes massais no se dejan confundir…